lunes, 3 de agosto de 2009

ANTECEDENTES DE ASTILLEROS DE CADIZ





Una zona como la Bahía de Cádiz, con el amplio frente marítimo que la acoge, es natural que haya orientado históricamente su prosperidad hacia el mar. Aunque tradicionalmente desarrolló el comercio en detrimento de otras actividades marítimas, Cádiz siempre tuvo su relativa importancia en el sector industrial. La isla gaditana a fines del S. XVIII, a pesar de su escaso término municipal, apenas 10 Km cuadrados, era el centro comercial de la economía española debido fundamentalmente al monopolio del comercio con América. Todo giraba en torno al comercio con las colonias.


Al margen del arsenal de La Carraca, que era uno de los centros fabriles más importantes del país, el sector naval gaditano se limitaba a la reparación de los numerosos barcos que llegaban a su Bahía.


La pérdida, a finales del S. XVIII, del monopolio comercial con América y la emancipación en las primeras décadas del XIX de las colonias, sumió en una profunda crisis a Cádiz y arruinó la actividad naval. La paralización del comercio con América causó quiebras y abandonos de comerciantes. La interrupción de las rutas atlánticas hundió la prosperidad gaditana y abortó su incipiente industrialización. En 1826, al término de la emancipación de las colonias americanas, Cádiz terminaba un ciclo y empezaba otro. Comenzaba el doloroso parto de dejar de ser una "ciudad soberana" para convertirse en una anónima capital de provincias.


Hacia 1830, con la concesión a Cádiz del puerto franco, con el anuncio de la llegada del ferrocarril y el acondicionamiento de las instalaciones portuarias, motivaron que el trafico comercial experimentase una cierta recuperación.


Pero entretanto había nacido un nueva generación de buques movidos por vapor y construidos en hierro. La actividad naval tradicional estaba condenada a desaparecer o adaptarse. En Cádiz, donde las practicas navales se llevaban a cabo al aire libre, en las playas de su bahía y sin concesiones a ninguno de estos avances (el vapor y el hierro como elemento de construcción), el negocio naval gaditano estaba abocado a desaparecer.


En este entorno surge las primeras iniciativas de los que podemos considerar precursores de la moderna construcción naval gaditana. A repasar estas iniciativas entre 1840 y 1891 (fecha esta ultima en la que se inicia la historia propiamente dicha del astillero gaditano, con la aparición de los Vea -Murguía) esta dedicada esta sección.


Las distintas iniciativas que surguieron, entre esos años, las podemos resumir de la siguiente manera:

lunes, 27 de julio de 2009

EXPOSICIÓN MÁRITIMA 2




Los visitantes que acudieron contemplaron un Salón Náutico en el que estaba expuesta diversa maquinaria y materiales utilizados en la construcción naval; maquetas, inventos e instrumentos náuticos. Además se presentaron diversos proyectos de varaderos y unidades de guerra. La Exposición contó también con un museo de la pesca y una sección de Bellas Artes en la que se exhibieron 83 marinas pintadas expresamente para la ocasión. Diversas naciones enviaron buques s de sus armadas y levantaron pabellones.


El logro más importante del acontecimiento fue que decidió a un grupo de capitalistas a pensar en Cádiz como una de las ciudades favorecidas para la construcción de la escuadra. El mismo día de la inauguración tanto Moret como el presidente de la Diputación provincial Cayetano del Toro Quadrillers aludieron en sus discursos a la exposición como la palanca regeneradora de la ciudad. Estaba claro que los dos políticos liberales pensaban en la construcción de los deseados buques.


No se equivocaron en sus predicciones. Las instalaciones levantadas para la Exposición Marítima se reutilizaron, tres años después sirviendo de base para el nacimiento del los Astilleros.

miércoles, 22 de julio de 2009

EXPOSICIÓN MARÍTIMA DE 1887



Punta de la Vaca (darsena, dique y almacenes)


El nacimiento de la moderna industria naval gaditana se produjo en el contexto de diversos intentos por rescatar a la ciudad del deterioro en que se encontraba en el último tercio del siglo XIX. La Exposición Marìtima de 1887 fue otro más. La idea de crearla era poner de manifiesto las posibilidades de una industria de construcción naval en la Bahía de Cádiz y animar a los capitalistas, gaditanos y foráneos, a que invirtieran en esa actividad. La idea no nacía del vacío. Desde hacia unos años se sentía en España la necesidad de construir los buques que hasta entonces se encargaban al extranjero, sobretodo a Inglaterra, en astilleros nacionales. Fue por tanto el propio estado quien impulsó la creación de la moderna industria naval española. Esta era la finalidad de la Ley de Escuadra presentada por el ministro Rodríguez Arias, y aprobada por el Parlamento a fines de 1887.

Como ya hemos dicho, hasta la publicación de esta Ley de Escuadra en 1887 las grandes unidades españolas se construían en astilleros extranjeros, franceses como el "Pelayo" o italianos como el "Cristóbal Colón", mientras que las más pequeñas se hacian en los arsenales estatales. Esta situación cambio radicalmente con la aparición de la mencionada Ley de Escuadra. Entonces fue la industria nacional, en especial la privada, la que se encargaría de la construcción de los grandes buques de guerra. Ante las perspectivas de negocio el capital privado español empezó a invertir en la construcción de astilleros.


Ante este suculento pastel empezaron a moverse las fuerzas vivas de las ciudades interesadas en construir parte de la flota proyectada. Dos ciudades fueron las que mostraron un mayor interés; Bilbao y Cádiz, surgiendo una dura pugna entre estas dos ciudades, que alcanzó no solo a la clase política y empresarial sino también a los ciudadanos de a pie produciéndose manifestaciones populares para exigir al gobierno que se le adjudicase a su zona los contratos proyectados.


Como ya hemos dicho, hasta la publicación de esta Ley de Escuadra en 1887 las grandes unidades españolas se construían en astilleros extranjeros, franceses como el "Pelayo" o italianos como el "Cristóbal Colón", mientras que las más pequeñas se hacian en los arsenales estatales. Esta situación cambio radicalmente con la aparición de la mencionada Ley de Escuadra. Entonces fue la industria nacional, en especial la privada, la que se encargaría de la construcción de los grandes buques de guerra. Ante las perspectivas de negocio el capital privado español empezó a invertir en la construcción de astilleros.


Ante este suculento pastel empezaron a moverse las fuerzas vivas de las ciudades interesadas en construir parte de la flota proyectada. Dos ciudades fueron las que mostraron un mayor interés; Bilbao y Cádiz, surgiendo una dura pugna entre estas dos ciudades, que alcanzó no solo a la clase política y empresarial sino también a los ciudadanos de a pie produciéndose manifestaciones populares para exigir al gobierno que se le adjudicase a su zona los contratos proyectados.


Los industriales vascos vendieron la idea de que que mejor lugar que "el país del hierro y el acero" para instalar la moderna construcción naval. Por su parte en Cádiz la posibilidad de instalar un astillero armonizaba con los deseos de su burguesía mercantil deseosa de contar con mejores instalaciones en sus muelles. Una factoría en la que además de construcciones se pudiera realizar reparaciones, con lo que con toda seguridad se mejoraría su alicaído trafico marítimo.


Por tanto no fue casual que durante 1886, a la vez que se discutía la ley de Escuadra de Rodríguez Arias en el Parlamento, en Cádiz se pensara realizar una Exposición Marítima Internacional que sirviera de estímulo a posibles inversores para crear un astillero. La idea estaba respaldada tanto por la tradición naval existente en la comarca como por el escaparate que ofrecía la bahía gaditana para realizar exhibiciones navales. Cádiz no era el "país del acero" pero también podía jugar sus cartas. A fines de 1886, mientras las Cortes aprobaban la ley, en Cádiz se reunían las fuerzas vivas, autoridades y grupos económicos, para formar comisiones de trabajo y organizar suscripciones económicas. La Exposición iba conformándose rápidamente. Durante los meses de Febrero y Marzo de 1887 se solucionaron las dificultades burocráticas para expropiar los terrenos donde en 1872 se había construido la dársena Lacassaigne. Era, en los extremos de la ciudad, el lugar elegido para instalar la muestra. Durante la primavera se aprobaron los planos y comenzaron los trabajos de aplanamiento, relleno y construcción de los pabellones. Finalmente todo estuvo preparado para que el 15 de Agosto de 1887 el gaditano Segismundo Moret, ministro de estado de Alfonso XIII , pudiera inaugurarla.

martes, 14 de julio de 2009

DE LA PRIMERA A LA SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA




Las sublevaciones empezadas en Cádiz fueron los primeros pasos para la proclamación de la Primera República Española, el 11 de febrero de 1873, tras abdicar el monarca Amadeo I de Saboya, que estuvo en el trono menos de un año.


Con importancia solo local podemos destacar los asaltos a los conventos del .Rosario y San Francisco tras la proclamación de la República.


Bajo la presidencia de Pi y Margall en la República, estalla en movimiento cantonal en España, formándose uno en Cádiz. Este movimiento fue reprimido en pocas semanas.


Con la restauración Borbónica en 1874 (vuelta de Alfonso XII) se da una etapa de tranquilidad y estabilidad política en toda España.


A lfonso XII nació en Madrid el 28 de noviembre de 1857. Hijo de Isabel II y de Don Francisco de Asís, subió al trono en 1874 tras el pronunciamiento de Sagunto. Casó en 1878 con su prima María de las Mercedes de Orleáns y Borbón, que falleció seis meses después.
Contrajo nuevas nupcias con María Cristina de Habsburgo-Lorena en 1879, matrimonio del que nacería más tarde el futuro rey Alfonso XIII. Falleció en El Pardo el 25 de noviembre de 1885.


En Cádiz no ocurre nada significativo en este periodo, sólo que es en esta ciudad donde se reúnen las tropas que irán a luchar e la Guerra de Cuba.


El siglo XX comienza con un duro golpe para los trabajadores de Cádiz: en 1903 se cierran los astilleros.


Con la Dictadura de Primo de Rivera, se vuelven a abrir los astilleros y se construyó la Factoría Naval de San Carlos, hechos estos dos que permitió que la ciudad pudiese levantar un poco su economía.


sábado, 11 de julio de 2009

LA GLORIOSA

El llamado "Alcalde de los pobres" fué uno de los dirigentes mas capaces y de mayor influencia en el movimiento republicano



La Gloriosa supuso el destronamiento de la reina Isabel ii y el inicio del periodo denominado Sexenio Democrático, Amadeo iocupó el trono desde enero de1871 hasta febrero de 1873, dos escasos años en los que hubo de enfrentarse a graves dificultades desde el momento de su coronación. Amadeo iabdica y las Cortes proclaman la primera República el 11 de febrero de 1873.

E
l Cantón de Cadiz

Durante la República (febrero de 1873 hasta diciembre de 1874)Cadiz se declaró cantón independientedesde el 19 de julio de 1873 hasta el 4 de agosto del mismo año, cuando al entrar en la ciudad las tropas del General Pavia.


En la madrugada del 19 de julio Fermin Salvochea recibe un telegrama de Sevilla en el que le comunican que se ha proclamado el Cantón Federal Libre e IndependienteSevilla lo que pone en conocimientode los gobernadores civil y militar. El Gobernador Civil cede su mando al alcalde Salvochea,mientras que el Brigadier Don Pedro Eguía se suma al movimiento.

A las 6 de la mañana empiezan a repicar las campanas del Ayuntamientoa las que siguen todas las de la ciudad, para anunciar a los gaditanos la noticia. Mientras tanto, las fuerzas de voluntarios y las del Ejército se reparten por lugares estratégicos de la ciudad, y en el Ayuntamiento se iza la bandera roja del cantón gaditano.

Fermin Salvochea se instala en el Palacio de la Aduana y,en contra de lo acordado un mes antes por el Ayuntamiento, forma con algunos de sus concejales y con algunos de los miembros de la Diputación Provincial el Comité de Salvación Pública de la provincia, publicando su primer manifiesto en el que comunica la creación del cantón Provincial, asumiendoel comité la representación de la provincia hasta tanto que por un medio democrático directo se constituya definitivamente. Publica tambien una segunda proclama en la que, ademas de comunicar los nombres de los miembros del comité dice:

El comité se ocupará sin descanso, de la adopción de los medios necesarios para salvaguardar a la república y contrarestar el espíritu centralizador de las organizaciones pasadas y salvar para siempre al pueblo español de todas las tiranías.

miércoles, 24 de junio de 2009

DE FERNANDO VII A LA PRIMERA REPÚBLICA ESPAÑOLA



Cádiz va a perder protagonismo, y lo que ocurren son hechos aislados que tienen que enmarcarse en el contexto nacional.

“Manifiesto de los persas”, documento que un grupo de diputados absolutistas entrega a Fernando VII, defendiendo el absolutismo. El rey declara nulos y de ningún valor la Constitución de 1812 y las Leyes de las Cortes de Cádiz y reinará como monarca absoluto.

La mala situación de la Hacienda Pública y la persecución de los liberales dará lugar a continuos pronunciamientos* que se darán en esta etapa. En 1820, el coronel Riego, en Las Cabezas de S. Juan (Sevilla), al frente de tropas que iban destinadas a América, protagonizará un levantamiento que triunfó y durante tres años se impuso el liberalismo. El rey tuvo que restituir la Constitución de 1812.

El Trienio Liberal tuvo que afrontar enormes dificultades: La crisis económica, La división de los liberales, La independenciade la América española.

Fernando VII suprimió todas las reformas realizadas durante el Trienio Liberal, gobernó de manera absolutista y llevó a cabo una gran represión contra los liberales.

Se planteó el problema sucesorio al no tener hijo varón. El rey promulgó la Pragmática Sanción que abolía la Ley Sálica, que impedía reinar a las mujeres en España. Había dos tendencias:los partidarios de su hija Isabel y los partidarios del hermano del rey, Don Carlos María Isidro. Los seguidores de Dº Carlos "los carlistas"al no aceptar a Isabel como reina daran lugar a una serie de guerras a lo largo de este siglo.

En 1820 se produce un levantamiento en las Cabezas de San Juan, con el propósito de tomar Cádiz como símbolo de petición de la vuelta de la Constitución de 1812, cosa que consiguieron tres meses después. En 1822 los liberales consiguen llegar al poder.


En 1868 se proclama en Cádiz un alzamiento nacional contra Isabel II, conocido bajo el nombre de "La Gloriosa" . Este alzamiento es el germen que consigue que años después sea proclamada la Primera República Española. De momento consigue destronar a la reina Isabel II y queda como regente Serrano.

E
n Cádiz se formó una Junta Revolucionaria Local y Provincial. Desde Cádiz se empieza la resistencia, con barricadas, y es aquí donde aparece la figura de Fermín Salvoechea, liderando las revueltas populares. Todas estas sublevaciones fueron sofocadas.


jueves, 18 de junio de 2009

LA GUERRA DE INDEPENDENCIA Y LAS CORTES DE CÁDIZ



Con la excusa de atacar a los ingleses, España estaba prácticamente entera ocupada por los franceses. Carlos IV abdica en Bayona y cede el trono al José I Bonaparte. Tanto Carlos IV como su hijo Fernando, estaban retenidos en Francia contra su voluntad. Inmediatamente después de la coronación de José I Bonaparte surge una oposición, una oposición que no era tanto a la ocupación francesa como a las ideas revolucionarias que estos traían y querían implantar en nuestro país.


Esto es a lo que se llama Guerra de la Independencia y Cádiz será de nuevo protagonista, ya que de 1810 a 1812 será, junto con San Fernando, el único reducto que no estará ocupado por los franceses.


La Constitución se publicó el 19 de marzo de 1812. Según Tomás Villarroya, posee tres características y se atiene a tres principios: es de origen popular, pues se hace por su iniciativa; es la más extensa del constitucionalismo español, con 384 artículos; y es muy rígida, pues solo se permitía su modificación tras ocho años y con procedimientos muy rigurosos. Los principios básicos son: soberanía nacional, división de poderes y nuevo sistema de representación, ya que los diputados no representaban a su estamento ni se limitaban a ser sus portavoces, sino que representaban a la nación; limitación del poder de la monarquía ; monarquía constitucional ; y derechos de los ciudadanos.



La labor legislativa de las Cortes de Cádiz fue trascendental para desmantelar el entramado social y económico del Antiguo Régimen: se abolieron los señoríos jurisdiccionales, la Inquisición y la tortura, se eliminaron las pruebas de limpieza de sangre, se suprimieron ciertos mayorazgos, y se abogó por la libertad de comercio e industria y por la libertad de contratación de los trabajadores, lo que supuso la supresión de los gremios. También se establecieron algunas libertades fundamentales, entre las que destaca la libertad de prensa.


Las Cortes de Cádiz diseñaron un nuevo tipo de Estado y establecieron sus principios programáticos, al tiempo que la Constitución se convertía en el símbolo del liberalismo español. Pero la minoría que impulsó estas reformas no contó con tiempo ni fuerza suficientes para realizar lo legislado. La implantación real de muchos de esos cambios solo llegó con el triunfo de la revolución liberal.


Pero en 1814, llegan los absolutistas a las Cortes de Cádiz (anteriormente estaba formada en su mayoría por liberales) y apoyan a Fernando VII para que regrese a España y al trono. Él, con el apoyo de los absolutistas, vuelve a implantar la monarquía absoluta, disuelve las Cortes de Cádiz y elimina la validez legal de la Constitución.


Tras estos acontecimientos, Cádiz empezará a decaer, no tiene infraestructura para dar el trabajo necesario para mantener a la ciudad y no tiene los medios para poder modernizarse como los están haciendo otras ciudades de España.